11/9/13

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Pequeños detalles subterráneos despiertan y sacuden

el equívoco; contorno sin importancia

sacuden el silencio hasta la nutrida zozobra

de un ojo cerrado

devorado por el encarnizamiento de cierta hierba

que entra           entre alma y alma

entre página y página

sale.

 

Traspasa y deslinda como puñal manso

la gravedad del grano.

 

La profundidad; es difícil. Hace correr la sangre afuera.

 

Borra el jeroglífico

                        No matarás.

 

Tendrás que zanjar y callar,

pútrida ca(u)sa errante.

 

Bamboléas tus cimientos alzando

la democracia de lo superfluo.

(Algo sin resolver)

/Desmedir

1 comentario:

Carmela dijo...

Suaves puñales que penetran más hondo y más dolorosamente.
Un beso

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